DIFERENCIAS CON EL TEA
Genética que interfiere en el desarrollo global de la persona
Genética que interfiere en el desarrollo lingüístico
Alterada o limitada
Preservada
Dificultades pragmáticas y sociales
Dificultades estructurales
Alterada
Generalmente adecuada
Dificultad
Conservada
Frecuentes y restringidas (esterotipias típicas como aleteo,andar de puntillas,juego de manos,etc)
No presentes
Reducida
Adecuada
Muy variable
Normal con dificultades lingüísticas, especialmente en la forma
El TDL mantiene la intención comunicativa, mientras que en el TEA hay dificultades en la comunicación social.
Uno de los rasgos más característicos del alumnado con TDL es la preservación de la intencionalidad comunicativa. El niño desea comunicarse, busca la interacción y comparte experiencias, aunque su lenguaje sea limitado o incorrecto.
En el TEA, las dificultades afectan a la comunicación social: contacto visual, interpretación de gestos, turnos de palabra y adaptación al contexto comunicativo.
El TDL presenta errores estructurales, mientras que en el TEA el problema está en el uso del lenguaje.
El alumnado con TDL presenta frases incompletas, errores gramaticales y vocabulario reducido.
En el TEA, puede haber lenguaje, pero con un uso poco funcional: ecolalias, dificultades para iniciar o mantener conversaciones.
El alumnado con TDL busca relacionarse; en el TEA existen mayores dificultades sociales.
Los alumnos con TDL presentan mejores capacidades en la interacción social.
En el TEA, existen dificultades para establecer relaciones, comprender emociones e interpretar situaciones sociales.
El TDL no presenta conductas repetitivas, a diferencia del TEA.
El TDL no suele incluir patrones repetitivos ni intereses restringidos.
En el TEA, pueden aparecer rutinas rígidas, repetición de movimientos y resistencia al cambio.
El TDL suele presentar desarrollo cognitivo normal; el TEA muestra gran variabilidad.
El alumnado con TDL suele tener capacidad intelectual dentro de la normalidad, con posibles dificultades en memoria verbal o atención.
En el TEA, existe diversidad de perfiles: desde discapacidad intelectual hasta habilidades destacadas.
El TDL afecta a la forma del lenguaje; el TEA al uso social y la interacción.
El TDL afecta principalmente a la estructura del lenguaje (fonética, morfología y sintaxis), mientras que el TEA implica dificultades en la comunicación social, la interacción y el comportamiento.